Sí, aborto es sagrado

12 de payares de 2013 DE 2013 • Rosario Hernández Catalán

Seguimos con las FEMEN. Nos chocó el lema. Al principio a muchas no nos pareció apropiado. Pero hay una máxima conversacional, un principio de ética discursiva que no debemos pasar por alto: cuando nuestra interlocutora dice algo debemos partir de la confianza en la relevancia de eso que dice. Debemos partir de una premisa: quien nos habla sabe bien lo que quiere comunicar.

Aborto es sagrado, tienen razón. Aborto es sagrado porque libertad es sagrada. Antes que la vida, es la libertad. La muerte no es tan grave, es hora de recordarlo. La muerte es buena, limpia, fija y da esplendor. Lo más grave que puede sufrir un ser vivo no es la privación de la vida, sino de la libertad. Aquella decisión tomada por una mujer que sirva para evitar continuar con un embarazo forzoso es una decisión sagrada. Es una decisión sagrada porque continuar con un embarazo y un parto sin de verdard quererlo, constituye toda una humillación a la vida, a la cadena del ser. Hemos asumido ya que forzar a una mujer a tener sexo es algo perverso, pues bien, forzar a una mujer a pasar por el intensísimo trago fisiológico y psicológicos del embarazo y el parto es mucho peor que una violación.

Aborto es sagrado, tienen razón, porque la mayor joya evolutiva que hay sobre el planeta es el libre albedrío. La libertad es el bien supremo. Tenemos metidas en nuestras entrañas ideológicas el absurdo modelo de María. Una joven que de pronto un día recibe a un ángel que le dice: "mira graciosa, tú eres la elegida, tú vas a ser madre". Ni se plantea que ella pueda elegir, que ella pueda decir no.... viene el ángel con su mensaje y ala, allí le enjareta nada más y nada menos que a Cristo. Un tipo de lo mejor, nadie lo duda, pero no parece que María tomara la decisión muy libremente. O al menos eso transmiten los evangelios canónicos. Seguro que la historia verdadera es mucho más potente.

Aborto es sagrado, tienen razón. Nosotras ya no estamos para estas pasividades marianas. A mí, sin ir más lejos, el viernes me vino también San Gabriel a anunciarme que en mi vientre anidaría un Cristo y le dije que no, que por el momento no estaba preparada. Que buscara otras entrañas. Oye, y el Arcángel me dice, literalmente: "Bueno, querida, tú como quieras, que tu libre albedrío ye lo primero, tiempo habrá para que encarnemos al Cristo, a lo mejor a alguna amiga tuya le apetece..." Y es que las cosas han cambiado mucho desde los tiempos de María. Ya no se trata de "ser las elegidas", sino de ser "las que eligen". El ser humano ya no puede andar pedigüeñando a los dioses, entregándose pasivamente. El ser humano es pura elección y pura libertad. Por eso aborto elegido es aborto sagrado. Ya los extraterrestres, por decirlo a lo New Age, no pueden usar nuestras entrañas a su antojo, ni aunque sea para encarnar cristos colectivos. Porque antes de la encarnación de lo divino es la libertad de lo humano. Hasta abortar de Cristo hubiera sido legítimo y sagrado si su humana madre así lo hubiera decidido, porque hay una especie de pacto universal que entroniza nuestro libre albedrío sobre todas las cosas. Antes incluso que el amor, está la libertad.

La gente con el intelecto "taológico" de un mejillón, dirá que lo más sagrado es la vida. Lo dirán además hipócritamente quienes apoyan que se bombardeen países, lo dirán los zombies fascistas. Y no, más sagrado que la vida es la libertad. Porque sólo la vida con libertad, sin miedo a la muerte, merece ser llamada vida. Si tuviéramos esto claro, si no temiéramos tanto a la muerte y temiéramos más a la falta de libertad, seríamos humanos a la altura del reto civilizatorio en que nos hemos metido. Resulta "taológicamente" atroz forzar a un ser a dar la vida a otro ser. La creación ha de ser un acto gozoso y sobre todo libre, nadie puede forzar a una artista a crear obras, nadie puede forzar a una mujer a crear vidas. Si me obligan a dar vida sin yo quererlo lo que estoy haciendo es fortalecer infiernos. Aborto es sagrado, tienen razón.