Respuesta al artículo: ¿Qué clase de lucha es el...

6 de marzu de 2014 DE 2014 • Pedro Pablo Bazán

Respuesta al artículo: ¿Qué clase de lucha es el camino?
Originalmente publicado en la pagina web de la C.N.T. - Oviedo: http://oviedo.cnt.es/2014/02/28/que-clase-de-lucha-es-el-camino/

Intentaría ser breve, pues no veo que el tema de para más, pero va a ser que me es imposible.
Sobre el primer párrafo, el que habla de los grupos de defensa confederal, me limito a confirmar mis afirmaciones, pues yo me refería a los grupos de defensa confederal que pararon la sublevación militar del 18 de julio de 1936, los que se formaron alrededor de la primavera de ese año, no a anteriores grupos de defensa confederal.

Era la respuesta a:

“Algunos compañeros en la primavera de 1936 aconsejaron que la CNT abandonara las luchas reivindicativas temporalmente para dedicarse a la preparación contra el previsible golpe de Estado, entre ellos Durruti. La recomendación no tuvo mucho éxito excepto en algunos lugares como Barcelona donde se reforzaron los Comités de Defensa Confederal. A los pocos meses, se producía el golpe de Estado. Los avances de las luchas reivindicativas iban a ser frenados drásticamente“.

No veo que se haga referencia a donde se sacaron estas afirmaciones.

Sobre anteriores Grupos de Defensa Confederal nada he dicho ni nada se dijo en el primer artículo, así que no se a qué vienen a colación; estaría bien que aparte de reseñar acuerdos sobre su creación se reseñe si se crearon y que acciones cometieron, pero no pido esto pues sería una desviación del tema tratado, que en teoría era la actual campaña sobre la jornada de 30 horas semanales que mantiene la C.N.T.

Si nos ponemos a repasar la historia de los Grupos de Defensa Confederal estoy seguro que el compañero sabrá cuales fueron sus orígenes, y cual es el primero del que se tiene constancia material, es decir, quienes eran sus componentes, que acciones realizaron y a petición de quién se hizo todo. En aquella ocasión sí había una relación directa con la C.N.T., al ser su formación y sus acciones petición expresa del Comité Nacional de la C.N.T., de boca de su Secretario General. No voy a hacer referencia a de donde he sacado estás informaciones porque estoy seguro de que el compañero sabe de dónde al conocer la historia de los Grupos de Defensa Confederal y su relación con la C.N.T.

Estoy totalmente de acuerdo con el segundo párrafo, pero dejemos claro que no fue el pistolerismo el que conquistó derechos en los primeros años del siglo XX, sino la acción sindical de la C.N.T. Otra cosa es que el pistolerismo estuviera justificado.

Tercer párrafo: “Desconozco desde qué sindicato de la CNT se fomenta el derrotismo, el desaliento y el desánimo general”. Pues quizás, solo quizás, el que pública en su web cosas como las referidas en el primer artículo del compañero Gerardo, (digo esto porque yo creo que lo que pública un sindicato en su web oficial sin decir que es un artículo de opinión que no refleja necesariamente las opiniones de dicho sindicato significa que es lo que piensa dicho sindicato):

“La clase dominante no va a aceptar esas medidas contra el paro. Seríamos inocentes si nos creyéramos algo así. Antes de que eso sucediera el sistema estatal capitalista respondería con el golpe de estado interviniendo el ejército de forma decisiva porque aunque el poder en nuestra sociedad se encuentre también en otros lugares el ejército sigue siendo la columna vertebral del Estado”.

“Además, es dudoso que pudiésemos mantener las 30 horas en una situación de revolución social o posterior debido al cerco que nos impondrían los demás Estados y empresas multinacionales. Por ejemplo con ataques armados, destrucción de infraestructuras, falta de suministro de materias primas y energía, etc.”

O sea, no luchemos por reducir la jornada semanal de trabajo o por cualquier conquista social arrancada al Estado-Capital, porque no sería posible mantenerla en caso de lograrla (desaliento).

“No nos hagamos demasiadas ilusiones tampoco; en un sistema comunista libertario seguramente será difícil acabar con el paro.”

Es decir, para qué luchar por el Comunismo Libertario (fin último de la C.N.T. desde 1919) si no va acabar con el paro, entre otras cosas, (derrotismo).

“Cuando desde el anarcosindicalismo se proponen tales medidas contra el paro se contribuye a consolidar el delegacionismo, el verticalismo ,el despilfarro y la corrupción que siempre acompañan al Estado.”

No entiendo está afirmación y no veo que se argumente.

Por exigir la jornadas de 30 horas se consolida el “delegacionismo, el verticalismo, el despilfarro y la corrupción”. ¿?

Parece ser que no se conoce lo que hacía la C.N.T. en sus años más gloriosos: décadas de los años 10, 20, 30 del siglo pasado, (gloriosos en el sentido de que conseguía muchos de sus objetivos y que era una gran organización obrera, no como ahora), en esa época se realizaban tales medidas. Por ejemplo cuando al finalizar un mitin o una manifestación que reclamaban cosas concretas, un delegado entregaba esas exigencias por escrito a la autoridad pertinente (Alcalde, Gobernador civil, etc.) Parece que los compañeros de antes de la Guerra Civil eran unos “delegacionistas, verticalistas, despilfarradores y corruptores”; sobran los comentarios.

Todas estas afirmaciones llevan al desánimo general: ya que, ¿para qué vamos a luchar por determinados objetivos si no los vamos a conseguir? Y, si los conseguimos, nos vamos a convertir en delegacionistas, corruptos, etc.

Yerra el compañero cuando menta al “sindicalismo combativo” sin venir a cuento, ya que yo no he hecho referencia a tal calificativo; sobre lo que pienso de ese término se puede consultar el trabajo de fin de carrera de Héctor A. González “La Escisión de la C.N.T. en Asturias y la Construcción de la Memoria colectiva”, página 72.

No se a que estrategia de “Frente de Izquierdas” se refiere al responder a mi artículo. ¿En qué parte hablo yo de ningún frente? ¿Qué unidad de acción defiendo yo?

Parece que seguimos confundiéndonos de “adversario”.

Estoy de acuerdo en las afirmaciones que realiza al decir: “Quien alienta el desánimo son quienes despilfarran los escasos medios materiales de que disponemos, los que delegan y confían en la justicia estatal, los que niegan la solidaridad a los represaliados por la lucha sindical…”

Pero aunque esté de acuerdo tampoco se a que viene esto a cuento en una respuesta a mi artículo, se debe de confundir el compañero de “enemigo” nuevamente; no se en que escritos hechos por mi ha leído que yo defienda tales cosas, o cuando me ha oído alguna vez defenderlas, tanto en público como en privado.

Quizás desconozca el compañero quién llevó a cabo una campaña para recaudar fondos para compañeros represaliados, a los que otros negaban su solidaridad; quién realizó la logística, pidió ayuda pública, recaudó y dio lo recaudado a los compañeros, etc. Sólo así se puede comprender ese comentario al ¿responder? a mi artículo; No debe saber quién se opone frontalmente a los despilfarros y quién se confronta a las decisiones impuestas desde arriba en una Confederación, donde las decisiones no se toman “desde arriba” ya que, teóricamente, no hay “ni arriba ni abajo”.

¿Cuándo he luchado yo por la nacionalización de nada? ¿A cuento de qué viene ese comentario?

Sobre la piedra que se tira sobre la pureza socialdemócrata, mejor expónganse los argumentos al intentar ¿acusarme? de socialdemócrata. Porque es totalmente patético.

Sobre la “Clase obrera”, ya expuse mi opinión en el primer artículo que publiqué en: http://www.glayiu.org/donde-esta-la-clase-obrera.html

Sobre el cuarto párrafo, el que cita a Ford, sólo tengo que decir que yo como asalariado prefiero trabajar 30 horas a la semana en vez de 40 horas (sin reducción de salario) y que por ello no creo que dejara de actuar o de pensar como cuando trabajo 40. Pero todo esto no son más que especulaciones, hasta que no consigamos la jornada de 30 horas no podremos afirmar nada. Si el compañero prefiere trabajar 40 horas a la semana por mi perfecto, yo quiero trabajar 30.

Y si se me está acusando de “Taylorista”, erramos de nuevo; los que me conocen o los que me leen o me han oído hablar en público alguna vez (tú entre ellos compañero), saben de mi opinión al respecto.

Sobre el siguiente párrafo, me niego a replicar por simple vergüenza ajena.
Sólo voy a preguntar: ¿A cuento de que se menta a “plataformas izquierdistas de la sanidad pública”. ¿Participo en o defiendo yo alguna?.

Puede que lo haga puede que no, lo mejor es informarse primero y no desviar el tema e irse por las ramas al contestar a un artículo que no menta a ninguna plataforma.

Sigamos: lo que digan las CC.OO. me la trae bastante floja, yo no les he mentado en ningún momento. No les considero un sindicato sino un apéndice del Estado con la misión de asegurar la “paz social”. Compararlas con la C.N.T. me parece un insulto a nuestra organización. Tampoco conozco a no se qué grupo de “economistas libertarios” ni a cuento de qué salen a colación.

Volvemos a replicar sin sentido, sin coherencia, sin argumentos a lo expuesto en mi artículo.

De sobra sabemos que la C.N.T. es una confederación de sindicatos, donde cada sindicato tiene una independencia y una autonomía casi totales, bien libre es cada sindicato de hacer difusión pública de sus acuerdos relativos a sus finalidades revolucionarias. Si otros sindicatos no lo hacen, ellos sabrán, pero ¿habrá que dejar libertad de acción no? Qué, para algo esto es una Confederación, ¿verdad?. ¿O vamos a pasar de criticar el verticalismo a exigirlo?

Compañero: ¿No es mejor para toda la organización lavar la ropa sucia en casa?

¿Qué en casa no nos escuchan? Pues ajo y agua, que es lo que tenemos muchos.

“No se comprende que la Revolución sea posible hoy y también mañana como dice al final del artículo, al menos si, por tal cosa se entiende un hecho objetivo y no algo meramente literario y subjetivo”.

El compañero parece no comprender mi explicación, sólo voy a repetir que: la Revolución es posible hoy y también mañana y no es un hecho subjetivo. La Revolución empieza por uno mismo, por su conciencia, por su forma de entender la vida y de actuar en ella. Cuando hayamos hecho eso podremos pasar a hacerla mañana, es decir, a extenderla; pero primero los cimientos (que han de ser bien solidos) si de construir algo es de lo que se trata.

Literarias y subjetivas son las pajas mentales de otros.

Acabo ya compartiendo totalmente la afirmación: “Ese camino está por trazar”.

De eso se trata y en ello estamos compañero.

Si de replicar a artículos se trata, hágase, pero cíñase uno a lo escrito, no se metan temas que no vienen a cuento y cosas que no se escribieron. Porque se acabaron (por mi parte) las réplicas a temas que no tienen nada que ver con lo expuesto.

P.D.: ¿Qué pinta Chile en todo esto?