Emilio Hellín y las cloacas de la Transición: es la hora del cambio de verdad

11 de marzu de 2013 DE 2013 • Rafa Velasco

El autor del asesinato de la militante del PST, Yolanda González, el señor Emilio Hellín Moro, ex militante de Fuerza Nueva, trabaja en la actualidad para los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado en casos judicializados y forma a sus agentes en técnicas forenses de espionaje y rastreo informático. Este señor es ahora uno de los principales asesores del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, participa en investigaciones judicializadas sobre «terrorismo» y delincuencia, imparte cursos de formación a agentes de este cuerpo, del Cuerpo Nacional de Policía, el Ministerio de Defensa, Ertzaintza y Mossos d’Esquadra, da conferencias a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado en organismos oficiales y cobra por sus servicios del Ministerio del Interior, según publicó ‘El País’ hace unos días. Según este periódico, también asiste como perito a la Audiencia Nacional y a numerosos juzgados de distintas ciudades españolas. Su especialidad es el rastreo de pruebas en teléfonos móviles, ordenadores y dispositivos digitales que han intervenido en atentados, homicidios, secuestros, delitos económicos, financieros o informáticos.

en este país, como no hubo una “ruptura democrática” al final los aparatos del Estado franquista quedaron intactos y sus prácticas, costumbres e idearios se han ido transmitiendo, poco a poco, a las nuevas savias policiales, y sobre todo en los últimos años, en función de que la correlación de fuerzas en la lucha política e ideológica ha ido basculando hacia la derecha, han ido levantando cabeza con sus tradicionales teoría de la “seguridad nacional” y el “orden publico”.

La verdad que una noticia como esta no es que nos sorprenda, pues de todos/as es sabido que el terrorismo de ultraderecha en España siempre ha tenido conexiones con las cloacas del Estado, pero sigue siendo para nosotros/as motivo de escándalo que un miembro del llamado “Batallón Vasco Español” ejerza estas misiones para un Estado teóricamente democrático y de derecho. No es de extrañar que con asesores así los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado se infiltren en manifestaciones para generar altercados, se hagan cargas indiscrimandas contra cualquier transeunte que ande cerca de una manifestación o se sigan cometiendo torturas en centros de detención. Es normal, en este país, como no hubo una “ruptura democrática” al final los aparatos del Estado franquista quedaron intactos y sus prácticas, costumbres e idearios se han ido transmitiendo, poco a poco, a las nuevas savias policiales, y sobre todo en los últimos años, en función de que la correlación de fuerzas en la lucha política e ideológica ha ido basculando hacia la derecha, han ido levantando cabeza con sus tradicionales teoría de la “seguridad nacional” y el “orden publico”. ¿Extraña a alguien que con situaciones así se produzcan indultos a policías condenados por tortura o salgan de nuevo generalotes con proclamas golpistas?.
Lo que causa más desazón y más indignación a gente como nosotros/as es que habiendo habido gobiernos socialistas en este Estado durante una parte importante de los últimos 35 años no sólo no se haya hecho casi nada para desmantelar estas redes y estructuras fascistas, sino al contrario, se hayan apoyado, encubierto, protegido y utilizado en mil y un tareas. No es por ser pesados/as pero el GAL existió, tuvo un señor X, y a cuadros socialistas condenados por ello, y para su constitución, planificación y desarrollo esos señores contaron con la inestimable colaboración, más que probada, de elementos de este tipo, de otros como Amedo y Dominguez, y de incluso de elementos archiconocidos de la dictadura argentina de los militares de los años 70 y 80.
Si nos quedáramos en hacer una soflama denunciando esto nos quedaríamos cortos. Tampoco nos vale con recordar que fueron no sólo gobiernos del PP, si no también gobiernos del PSOE los que encumbraron y ascendieron a viejos elementos de la Brigada Político y Social, como el inefable CLAUDIO RAMOS, que tanto dolor causó en Asturies, o en otros casos también se intento, y tuvieron que salir las victimas del Franquismo a denunciarlo para poder pararlo, como en el archiconocido caso Julio Bregón. Opino que ya es hora de no sólo decir estas cosas, sino de lograr que dejen de suceder, y para ello consideró que es el momento de acometer profundas transformaciones en esos aparatos represivos, ya no puede haber excusas ni dilaciones.
Pero los/as que así pensamos no somos ilusos, sabemos que poco cabe esperar de los partidos políticos y organizaciones de poder que sustentan el régimen monárquico para que acometan esas transformaciones. Creemos que el problema es más global y que sólo de la mano de la movilización y organización social alternativa para acometer un proceso constituyente republicano y profundamente democrático podremos algún día ver desaparecer esas prácticas y a esos personajes de los entramados del poder estatal. Para ese camino hacen falta muchas manos, muchas gentes, muchas sensibilidades, pero el momento es hoy, no mañana, pasado o no se sabe cuando. Es el momento de decantarse o se esta con este régimen caduco, que trae libertades tuteladas y miseria, o se esta por una democracia real donde el “pueblo sea quien más ordena”. No hay nada que perder, es la hora del cambio profundo, cualquier dilación puede hacerlo otra vez imposible.

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